EL CONSEJO DE SABIOS

 

el consejo de sabios

Hoy os os hablaré de esos ‘aconsejadores’ (en su mayoría mujeres entradas en años) que se toman la libertad -mientras intentas lidiar con el berrinche de tu retoño- de darte consejos.

Consejos, dicho sea de paso, que nadie les ha pedido

Ser madre a tiempo completo te dibuja tanto una ‘osopanditis’ perenne como una sonrisa de orgullo cada vez que el fruto de tu ser aprende alguna ‘cuquimonada’.

 

Y es que además de un pan bajo el brazo, tu retoño trae consigo desesperación, altas dosis de paciencia y un miedo infinito. Un miedo a todo, imaginas las mil y una maneras de que tu niño sufra un catastrófico accidente, qué digo catastrófico, ‘catastrofiquísimo”.

Sí, lloras y sufres una barbaridad, pero también te llena la vida de aventuras y emociones. Tan pronto te enseña un montón de cosas ‘jujis’ que nunca imaginaste que aprenderías (o al menos te interesarían). Como te da valiosas lecciones morales.

Una de las que más me ha cambiado desde que me estrené como mamá, es:

 

No criticar, aconsejar, ni juzgar

 

Yo, que me tenía por una persona tolerante, resulta que ahora me doy cuenta de que mi actitud era bastante mejorable. Con el tiempo voy viendo que cada bebé es un mundo, que lo que calma a unos altera más a otros.

 

Porque resulta que yo, ante situaciones parecidas a las que estoy viviendo…

 

(Pero con niños ajenos, claro está). Os pongo en situación: bebé llorando como si quisiera probar el nivel de decibelios que aguanta el tímpano materno, madre sentada al lado de carrito mirando el móvil, o en el autobús, o caminando por la calle a buen ritmo… Mientras ignora el llanto de su vástago.

Bien, pues en esos momento yo pensaba -jamás llegué a esos niveles de ‘bocachanchéz que tienen algunas-

“Vaya ‘papo’ que tiene la tía ésta, ya podía hacer algo para calmar al chiquillo”

(cosas por el estilo).

Ahora, que ya formo parte del club de madres, me doy cuenta de que bastante ‘jodido’ es ser mamá como para que además te vengan a tocar las palmas.

Mientras intentas ser madre lo mejor que puedes, te da una patada en el útero que venga un ‘aconsejador’ a juzgar tu manera de hacerlo. Cierto es que de vez en cuando me dan ganas de cerrarles la boca con algún consejo de vuelta. He de reconocer que algún que otro, sí les he respondido alguna gilipollez para que me dejen en paz, aunque por dentro quisiera decirle:

“El crío llora porque te has acercado a meter las narices”

Ya en el embarazo me di cuenta de que no solo era engendrar y parir un bebé, sino que me tocaría escuchar todo tipo de comentarios, consejos… de los ‘espantaembarazadas’. Pero jamás pensé que sería aún más duro cuando llegara la crianza.

 

Frasecitas que supongo que más de una mami ha tenido que escuchar:

 

Uyyy, este niño tiene hambre:

Uyyy, pues a ver si va a ser que como soy ‘retarder’, se me olvida que los bebés comen. A ver, Sra. ‘aconsejante’, ¿ud de verdad piensa que si yo viera que mi hijo tiene hambre no iba a sacarme la teta, estuviera donde estuviera, siendo lo más automático del mundo?.

-Uyyy, este niño tiene sueño: 

No deja de ser una versión de la anterior -que, oye, para gustos los colores-. A ver, Sra ‘metomentodo’, Yo también tengo sueño y además dolor de cabeza; Así que si es tan amable, o duerme al niño para que deje de llorar, o se calla; porque lo único que aporta es más ruido.

-Uyyy, este niño tiene pis, o caca:

Sobre esto no voy a decir más que… A ver Sra. mía, ¿no cree Ud. en su infinita sabiduría, que ante semejante berrinche no me he molestado en revisar las tres funciones básicas?. Porque hasta las niñas de cinco añitos, saben atender a un muñeco que llora por hambre, sueño, o pis.

Cada vez que te dicen que tu pequeño tiene hambre, tiene sueño, o necesita un cambio de pañal, te están diciendo que eres incapaz de cubrir las necesidades básicas de tu hijo. Que seguramente hago mil cosas mal a la hora de criarlo, pero vamos, que sería de traca no llegar ni a eso.

-No lo cojas tanto en brazos, que se acostumbra: 

¿Y si se acostumbra qué? ¿Va a ir mi retoño a su casa a pedirla que le coja?. Es más no tiene nada, pero nada de malo que un bebé se acostumbre a recibir atención de su madre, a recibir abrazos, caricias y mimos cuando están malitos, cuando están tristes, asustados… O simplemente cansados. Estoy criando un niño, no un espartano.

-¿Aún no duerme en su cuna? Ya verás para sacarlo de tu habitación: 

Este comentario me hacer particularmente gracia. Pero qué se creen, ¿que no he intentado que duerma en su cuna?. Pues sí, lo he intentado de mil maneras, dormido como un tronco, con cuentos, canciones, caricias… Me destroza la espalada forcejear con él, porque es como si la cuna tuviera pinchos. Así que le dejo dormir conmigo. Saqué la cuna de la habitación y metí otra cama. Es lo que nos resulta más cómodo. Y respecto a lo de “ya veré para sacarlo de mi cuarto”… Pues, mujer, imagino que en algún momento querrá intimidad, querrá tener sus juguetes, su habitación… ¿O qué piensa, que cuando se eche una novieta me la meterá en la habitación?

Otra cosa que no entiendo mucho, es la necesidad de que los niños den besos a todo el mundo, llamadme rara, pero no lo veo normal, y menos aún ‘prostituirlos’ con frasecitas del tipo:

-“Si le das un beso a la señora, te compro algo”

O esas abuelas que les dan un euro a los niños si las besan. Mira, dejando de un lado el tema de la higiene, hasta que no tenga todas las vacunas, cuantos menos besuqueos con extraños, mejor. Pienso que:

Saludar es un gesto de educación, pero besar es una demostración de cariño, que los niños deberían hacer libremente

Y a esto me refería con la tolerancia y la empatía. Yo ahora, cuando me encuentre con otra madre y su pequeño ‘llorón’ la abrazaré y si quiere, lloramos juntos todos.

Bueno, me estoy extendiendo mucho ya y ya no había vuelta de hoja, esta iba a ser una de mis entradas ‘quejicosas’.

Hasta la próxima mi pobre y ‘desantendido’ hijo y yo, devolvemos la conexión.

Responder:

avatar
  Recibe avisos de nuevos comentarios  
Notificar sólo de...
QUIERO SER MILF
Virginia Silence

MAMÁ, QUIERO SER MILF

Versionando a Conchita Velasco (la de antes, no el esperpento en el que ha mutado) con su ‘famosérrimo: “Mamá, quiero ser artista”. Hoy quiero hablaros de cómo me he abandonado desde que me estrené en esto de la maternidad. Empecemos. Según la Wikipedia (los que me conocéis ya sabéis que me gusta documentarme como(…)

Seguir leyendo »
DE TETAS Y REINCIDENCIA LACTANCIA
Virginia Silence

DE TETAS Y REINCIDENCIA

Hoy os quiero hablar de las vicisitudes con la lactancia. Hasta los seis meses he sido muy fan del tetamen, jamás he tenido problema alguno con el tema, así que el destete ‘forzoso’ no tuvo mayor complicación, que comprar la Nidina y hacerle el bibe. Pablo lo llevó sorprendentemente bien, llegó un punto en el que se criaba a temperatura ambiente. Tardes de terraceo y bibes improvisados con agua del tiempo, a los que mi tragaldabas no hacía ascos.

Seguir leyendo »
 
soy conciencer
Canal de Tutoriales
nominadamadresfera 2018
Ir arriba