EL DÍA QUE PERDÍ MI NOMBRE

Esta historia ocurrió un día cualquiera de una semana cualquiera, en una casa cualquiera de una ciudad cualquiera.

Dentro de una cajita vivía el abecedario de Pablo, unas letras de colores imantadas con las que disfrutaba jugando. Con ellas aprendió el nombre de cada una y su sonido.

Pero lo que Pablo no sabía, es que al cerrar la tapa de la caja, esas letras cobraban vida.

 

Aquellas letras tenían formada una civilización llamada Letrarium y -como en toda civilización que se precie- había una jerarquía, donde el mando iba pasando de letra en letra, según la popularidad que tuviese durante los 7 días anteriores.

Durante esta semana reina la . Letra que Pablo adoraba, «P» de Pablo, de Papá, de Pocoyó, de Peppa Pig, de Piolín…

Siendo ya Viernes, y faltando sólo 2 días Sábado y Domingo para llegar al Lunes (día de votación)

La corona de Rey está reñida entre la .«K» de Koala, de Kiosco de helados y chuches, de Karateca, de Kikirikiii (que hace el gallo). Pablo siente admiración por la letra K y no deja de señalarla con entusiasmo cada vez que se encuentra con una.

Le sigue de cerca la .«J» de Jajajaja, de Jamón, de Jardín, de Jirafa, de Jugar con su amigo Julio.

En Letrarium las letras se divierten jugando a formar palabras, se juntan, separan. Pero esas palabras que tan alegremente formaban, se materializaban en el mundo exterior. A veces se juntaban la «R», la «I», la «S» y la «A», formando la palabra RISA.

Estas combinaciones de letras afectaba a todo el que estuviera cerca de la caja. Y si te pillaba en las inmediaciones de Letrarium, te daría un inexplicable ataque de RISA.

RUEDA

INDIO

SOL

AGUA

Eran felices, sí. Pero también se sentían tristes a veces

Entonces se juntaban las hermanas 

 «LL»

con la

«O»,

una de las hermanas  

«R»R»,

y la 

«A» .

Cuando se juntan estas letras -en este orden- se forma la palabra LLORAR, poniendo triste a todo el que estaba cerca de la caja.

LUNES

LIBRO

OSO

RISA

ÁRBOL

RANA

Cuando las letras se enfadan forman palabras feas como los insultos. Por eso es importante usar todas las letras. Unas letras contentas formarán palabras bonitas y nuestro mundo (fuera de Letrarium, fuera de la caja) será mucho más divertido.

La  .«M» de Mamá, de Miguel, de Mono, de Mano, de Mar.. Durante algún tiempo fue la favorita de Pablo, y empezaba a sentirse desplazada ante las nuevas letras que Pablo iba descubriendo. Extrañaba su corona al mirarse en la Marisma. 

La «W» -que pasaba por allí- se quedó sorprendida al ver el reflejo en la Marisma. Era tan parecida, que casi no podía creerlo, se frotó los ojos, volvió a mirar -ahora con más atención- Y descubrió que era el reflejo de «M».

Pero, sin duda, había una letra que se sentía especialmente triste e incomprendida, ésta era la letra  . La«H» se sentía inútil pensaba que no tenía valor, que era muda y nadie la escuchaba, nadie la hacía caso y nadie la extrañaba. En parte, tenía algo de razón, necesitaba estar con otras letras para que se la escuchara y es entonces cuando formaba palabras maravillosas juntándose con las hermanas «C» la «U» y la «E» formando CHUCHE. O con la «B», la «U» y la «O», formando BÚHO, o con la letra «A» y la «D», creando HADA.

Se escuchaba discutir a   con  sobre de qué letra se olvidaban más, «V» argumentaba que la confundían con «B» a pesar de no parecerse lo más mínimo, «yo tengo los brazos en alto» solía decir, y se oía a «B» decir: «A mí no solo me confunden contigo, también con el número 8«.

Pero como estar triste es aburrido y estar enfadado un rollo, «C» y «H» –como amigas inseparables que eran- llamaron a sus mejores amigas las también inseparables «Q» y «U» , para dar una fiesta sorpresa a Pablo.

Convocaron a todas las letras, «H» estaba entusiasmada, porque formaría parte de importante de la fiesta siendo parte del Helado de cHocolate. Pero había un problema.

          

Faltaban letras, todas recibieron su invitación para la fiesta, era importante, querían compensar a Pablo por las palabras feas.

 «C» y «A» estaban especialmente arrepentidas por las veces que formaron CACA y las veces que Mamá regañó a Pablo por decirlo.

Pasaron lista y las letras que faltaban eran la «P», la «A», la «B», la «L» y la «O».

¿Dónde podrían estar?

-Se preguntaban todas las letras

¿Dónde está el Rey?

Pronto empezaron a mezclarse unas con otras, corriendo de un lado a otro, buscando a las letras perdidas.

Formando palabras inventadas y creando un tornado que salía de la caja de Letrarium, un tornado en el que volaban multitud de extrañas formas y nuevos colores.

Pablo y su mamá se asustaron mucho al ver lo que pasaba, no entendían qué ocurría, pero algo les decía la caja quería algo, pero…

¿Qué podría querer una caja de letras?.

Entonces Pablo recordó que hacía unas horas jugando con la caja de letras, dejaron escrito su nombre en la nevera PABLO.

PÁJARO

AVIÓN

BALÓN

LUZ

OJO

Se apresuraron a coger las letras del frigorífico y las devolvieron a la caja.

En ese preciso momento, Letrarium se tranquilizó, la fiesta continuó y las letras «F», «I» y «N» se fueron acercando, y con una sonrisa cerraron la tapa de Letrarium.

FOCA

IMÁN

NARANJA

Responder:

avatar
  Recibe avisos de nuevos comentarios  
Notificar sólo de...
BLOG
Virginia Silence

CUENTO DEL PERRO BRAVO

Un hombre tenía en su finca un perro guardián, Bravo era su nombre. Un amigo que le acompañaba desde hacía mucho tiempo, a sus ojos, el mejor perro del mundo. Pero lo veía, cada vez más viejo, más cansado y decidió que ya era hora de quitarle trabajo, de permitir que llevara una vida (…)

Seguir leyendo »
relato sobre el abrigo
BLOG
Virginia Silence

EL ABRIGO

Era una tarde de marzo, empezaba a oscurecer, me había terminado de poner las botas y tenía el bolso en la mano cuando, al empezar a despedirme, escuché esas palabras; No supe muy bien cómo reaccionar, sorprendida, cogí el abrigo, salí de casa, cerré la puerta y llamé el ascensor mientras no dejaba de dar vueltas a aquel adiós. Teníamos una relación bastante (…)

Seguir leyendo »
 
Ir arriba