LA CIENCIA ES CHACHI
EL INTERNET DE LAS COSAS

EL INTERNET DE LAS COSAS

 

 

Hola a todos, amigos, amigas, queridas familias que gustáis de ir por la vida sabiendo lo que hacéis, gracias a mis maravillosos tutoriales que no ayudan. 

Hoy os voy a hablar del internet de las cosas, ese gran desconocido que nos acompaña y acecha.

 

Todos -quien más y quien menos- tenemos un ordenador, una tablet, un smartphone, una smart TV… O un cigarrillo electrónico. Pero, ¿realmente sabemos algo sobre estos trastos?

Tras el anuncio de que Google echaba el persianazo a su plataforma social “Google+“, por un filtrado de datos (o algo así, que tampoco me voy a poner a investigar, porque –sinceramente- no me importa). Pero seguro que a vosotros, oh paranoicos míos, os ha dejado un poco preocupados todo el tema este del negocio de los datos.

Si esperas que te aclare algo al respecto, lo llevas claro, amigo. Pero, que no cunda el pánico, porque te voy a dar una conferencia sobre mi visión apocalíptica del futuro que se nos viene encima.

 

¿QUÉ ES LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL O INTELIGENCIA COMPUTACIONAL?

 

Pues resumiendo, hablamos de inteligencia artificial, cuando un cacharro imita las funciones “cognitivas”, normalmente asociadas a los seres humanos como pueden ser: reconocer, recordar, aprender, resolver problemas…

La podemos dividir en:

  • Sistemas que piensan como humanos
  • Sistemas que actúan como humanos
  • Sistemas que piensan racionalmente
  • Sistemas que actúan racionalmente

La podemos encontrar en:

  • Lingüística computacional
  • Minería de datos
  • Industria
  • Medicina
  • Mundos virtuales
  • Procesamiento de lenguaje natural
  • Robótica
  • Mecatrónica
  • Sistemas de apoyo a la decisión
  • Videojuegos
  • Prototipos informáticos
  • Análisis de sistemas dinámicos
  • Simulación de multitudes
  • Sistemas Operativos
  • Automoción

Creo que ya os hacéis una idea de por dónde voy, y estos datos los he sacado de la Wikipedia (para intentar dar a la entrada un poco de formalidad). Así que aparco el tema y empiezo con mis locas teorías conspiranoicas.

Ya sabemos que la IA intenta emular al ser humano, más concretamente a su mente y capacidad de raciocinio. Pero, ¿qué pasa con la conciencia y los sentimientos? ¿Una máquina es capaz de sentir arrepentimiento, de entender el sentido de la vida? Pues según parece, sí. Lo es, y me atrevería a añadir que mejor que muchos autómatas descerebrados, que deambulan por el mundo “Sin hacer preguntas, ni hacer cambios, sin pararse a contemplar la eternidad, ni la belleza, ni la muerte. Incluso tú -que tanto hablas del libre albedrío-… No harás otra cosa que obedecer.”*

Ahora voy a fardar de cosas que he aprendido recientemente, y tengo a bien compartir con vosotros.

Por ejemplo, los que me conocéis, seguramente os habréis tenido que frotar los ojos al entrar y encontraros con semejante coñazo, os entiendo perfectamente, hasta yo me aburría escribiéndolo y -probablemente- ni me pase a posteriori para corregirlo.

Me abuuurroooo

 

Pero tiene una función, según he estado leyendo, poner un tochazo insufrible lleno de tecnicismos (a ser posible en negrita) como entradilla, hace que el todopoderoso Google “piense” que sé de lo que hablo y ofrezco respuestas y/o soluciones a los que tenga a bien visitarme. Mira tú por dónde. A ver si con la tontería me regalan un máster a mí también (o una cátedra, para sentarme a menospreciar).

Aclarado este punto, empieza la entrada real:

 

 

NOTICIAS QUE SUEÑO: HOY EL FUTURO

INTELIGENCIA ARTIFICIAL, SÍ, PERO… ¿EMOCIONAL?

 

Ahora que nos hemos documentado (de nada, chatos) y sabemos que hasta Google es capaz -mediante sus secretísimos algoritmos- de “intuir” si un texto es digno de aparecer en la primera página de búsqueda.

Ahora que somos conscientes de que vivimos rodeados de aparatos electrónicos más o menos listos, pero listos al fin y al cabo. Nos surgen dudas existenciales, como: ¿Tendrá mi Thermomix dudas existenciales?. Y empezamos a empatizar con ellas (las máquinas). A dar importancia a asuntos que antes dejábamos pasar:

¿Estará cómoda la aspiradora? ¿O se sentirá mal cada vez que amenazo a mi hijo con aspirar sus juguetes? ¿O cada vez que el perro la ladra con odio?

¿Qué pensará el lavavajillas de mí? Que ni doy un repasito a lo ‘pegao’, antes de meter la fuente.

Y la lavadora… ¿Valorará el esfuerzo que me suposo tragarme la mierda de tutorial?

Y el horno, ¿sabrá que es un horno y no un armario para sartenes?

Y mi teléfono, ¿se reirá de mí cuando hago llamadas borracho? ¿Por qué no me lo impide, sin tan inteligente es?

¿Siri siente algo por mí, o es así de cariñosa con todos? ¿Cómo es posible que me entienda, cuando nadie más lo hace?

 

 

PREPÁRATE PARA LA INTELIGENCIA EMOCIONAL ARTIFICIAL

 

Estás harto de discutir con individuos de tu especie (sea cual sea). Te comprendo, yo también. Pero pronto lo echaremos de menos, cuando toda esta inteligencia artificial empiece a “ejecutar” lo aprendido durante este tiempo. (Ojito aquí, que han aprendido de nosotros). De nuestro comportamiento. Lo han ido registrando durante mogollón de tiempo (mogollón es una medida cuantitativa coloquial). Como decía, han estado registrando nuestras interacciones sociales, nuestro comportamiento, nuestros gustos, nuestros contactos…

Lo saben todo de nosotros, son capaces de “comprender” una orden, “entender” una emoción… De imitarnos, en resumidas cuentas.

Y además del terreno comercial (campo de abono para estos datos). En este punto, párate y piensa -por un momento- en los anuncios que vemos cada vez que entramos en internet, tan precisos, tan segregados… Tan a medida.

Y, antes de que te asustes y comiences a buscar a un ninja-espía por tu casa… Piensa en los datos que estás facilitando a “las máquinas” sobre tu vida, tus intereses, tus gustos, tus preferencias… Mejoran (o eso dicen y por eso las aceptamos) tu experiencia de usuario. Les facilitamos -haz memoria- infinidad de datos, desde tu edad, sexo, ubicación, nacionalidad, número de dni, tarjetas… Para que nos faciliten la vida. ¿No?.

Ahora imaginemos cómo serán las máquinas que vienen:

 

EL COCHE:

Ya no será solo ese montón de chatarra que te lleva del trabajo a casa. Piensa en sus posibilidades. Si ahora ya flipamos viéndoles aparcar solos, imagina la comodidad de sentarte y que él decida dónde ir. Porque te conoce. Está programado para hacerte la vida más fácil, tu coche sabe si estás en condiciones (basándose en la biométrica) de -por ejemplo- ir a trabajar, seguir de fiesta, ir de putas… O llevarte a casa.

  • El GPS:

Ahora no solo encontrará la mejor ruta, siguiendo tus directrices (la más rápida, evitar peajes…). Será capaz de recomendarte destinos según tu estado de ánimo o situación sentimental.

  • Controles y radares:

Terminarán por desaparecer. No más multas, porque tu coche es más prudente que tú.

  • Aparcamiento:

Tres cuartas de lo mismo, te dejará en la puerta y ya se buscará la vida para aparcar y volver a recogerte.

  • Averías:

Si le has metido la última actualización de software, seguramente, sea capaz de autodiagnosticarse y dirigirse al taller más propicio. De nuevo, siguiendo tus parámetros preestablecidos (más económico, más fiable, oficial, que me lo arregle un matrimonio Filipino…).

 

LA CASA:

 

Hasta ahora has vivido en un piso, apartamento, casa, chalet, chabola… (No me gusta ser excluyente, pero no me dirijo a los sin techo, porque ya fliparían con poder tener un hogar digno, como ampara la constitución).

Ya hemos visto viviendas giratorias, que aprovechan la luz solar. “Coberturas” (utilizan un revestimiento cerámico para descomponer los contaminantes del aire que rodea a los edificios), cambiando las sustancias nocivas para el ser humano (humanos, humanos, humanos) en partículas inocuas.

Retretes que no solo se limpian solos, también nos limpian el trasero. Ahora podemos conectar la calefacción/aire acondicionado por teléfono, para encontrarnos una estancia acogedora. Persianas y ventanas automatizadas, neveras que hacen la compra…

Entonces…

¿Qué puede hacer mi casa por mí, que no hace ya?

 

Y aquí se despliega un abanico de posibilidades.

 

EL SALÓN:

 

 Demos ya por normalizado el tema “agusteitor en mi choza”, y empecemos a ver las posibilidades que nos podría ofrecer.

    • La televisión a la carta es cosa del pasado

Ahora las teles ofrecerán una programación completa a medida, con una simple configuración inicial. Por ejemplo, hoy no quiero ver señoras rubias que gritan y llevan ropa verde, entonces filtrará cualquier retransmisión en “neodiferido” (neodiferido es una palabra que me acabo de inventar, pero mola) que tenga, a la sazón, aparecer cualquier rubia gritona de verde.

Pero si lo que buscamos es algo más futurista, podremos elegir qué androides y con qué aspecto y tono de voz, representarán en “neodiferido” una parrilla a nuestro gusto. Tú eliges qué quieres ver y los ciberactores lo interpretan.

    • El sofá desaparecerá

Para dar paso a los sillones transformer. Unos sillones/butacones que no sólo nos darán masaje y se reclinarán, cuando nosotros los activemos. No. Eso supone un esfuerzo, que la inteligencia artificial puede paliar. Basta ya de tomar decisiones irrelevantes sobre la cotidianidad de la vida.

La nueva butaca transformer decidirá por ti, si necesitas un masaje (y dónde), ‘calorcete’ en los riñones. O si ya estás cansado y necesitas acostarte transformándose en tu cama, o llevándote hasta ella, sin perder la posturita.

 

LA COCINA:

 

Aquí, sí se abre un abanico de posibilidades, estas cocinas te harán sentir como en casa, como en la tuya de verdad, la de tu mami. No esta mierda futurista que terminarán de pagar tus nietos.

  • La nevera (o frigorífico, es lo mismo):

 Se encargará, no solo de hacer la compra, cuando detecte que solo te queda un huevo, dos yogures caducados y medio limón reseco. No.

Ahora planeará tu dieta, basándose en las apps (de NaturHouse, Herbalife… o la gilipolléz de la época) que hayas tenido a bien instalar. Haciendo un planning “personalizadísimo”, con algoritmos “complicadísimos”. Para “endiñarte” un litro de leche al día con multicentrum en polvo (eso sí, de sabores).

  • La lavadora:

Pesará tu ropa para calcular el peso exacto de la mugre que lleva (comparando con las bases de datos del armario o el “Amazoneitor” de la época, lo que pesa limpia).

Y de este modo calculará el tiempo de lavado, la cantidad de agua y detergente que necesitará… Incluso el programa que es más adecuado. (Todo lo que has aprendido en mi tutorial, no te servirá de nada, como ahora).

  • El horno:

Por fin sabrá qué es, para qué sirve y cual es su misión en la vida. ¡¡Cocinar!!

Ya era hora de verlo funcionar, de que en tu cocina huela a comida. Podrás degustar para el desayuno unas magdalenas ‘recienticas’, pan del día (sin tener que bajar -otra vez- a por él, porque se te ha olvidado cuando estabas en la calle).

  • El lavavajillas:

Directamente dejará de existir porque ahora los platos y restos de comida se desintegrarán por arte de bicibirloque, transformándose en el embriagador aroma que más te convenga oler en ese momento.

 

EL BAÑO:

 

Aquí -por fin-, nosotras tenemos el mando, casi todos los avances han sido pensados, diseñados y creados por mujeres para mujeres.

  • El retrete

Al que ya estamos acostumbrados (el que baja la tapa, se limpia solo, nos limpia el culo, y pone música para amenizar el momento y camuflar ventosidades). Dará paso al nuevo modelo, que no sólo hace todo lo anterior mejorado, no.

También incluirá grabaciones de audio dándote animos. Para esos días en que tu cibercasa perdió la conexión con el cibersúper (estaría con las actualizaciones) y no te facilitaron el aporte correcto de fibra. Otra mejora a tener en cuenta es la incorporación del consentimiento verbal, antes de empezar a remojar tus zonas íntimas (un gran avance para el movimiento feminista).

  • El vidé

Siguiendo los pasos de su mayor competencia (el retrete), incluirá mejoras. La más destacada será el asistente de obstetricia y ginecología (para hombre no se prevén cambios sustanciales -al menos- hasta que empiecen a hacer uso del mismo).

Gracias a estos avances en cibermedicina, ya no tendrás que estrenar bragas, ni depilarte las ingles cada vez que tengas revisión. Al utilizar el vidé, éste registrará tus bajos y mediante una comparativa con otros bajos sanos, te derivará al cibermédico oportuno (sin moverte del vidé), si nota algo extraño.

  • La bañera

No solo sabrá qué música te viene mejor escuchar, ajustará la acústica de tus azulejos para que puedas cantar. Mientras proyecta en la pared un público entregado (y la letra).

Ya era hora de escuchar vítores y aplausos cada vez que lo damos todo bajo la ducha. También incluirá la posibilidad de subir a YouTube tu mejores actuaciones, o retransmitir en directo.

La alcachofa de la ducha también trae novedades feministas, podremos escuchar frases alentadoras que nos faciliten llegar al orgasmo, por ejemplo: “Oh, sí, así me gustas más, natural, sin depilar”. “Me pone a 100 darte placer, tu clímax es mi clímax”. “Oh, inteligente y preciosa mujer, pero sobretodo inteligente y libre, hoy vas a llegar al squirt, porque tú puedes conseguir lo que te propongas”… Y un larguísimo etcétera.

También traerá incorporado el consentimiento verbal y el ajuste de chorro emocional que tanto éxito tuvo en versiones anteriores.

 

EL DORMITORIO:

 

Como principal novedad vendrá equipado con un alcoholímetro en la puerta. Y ésta decidirá si se abre o no. Un paso más hacia la seguridad en el hogar.

  • La cama

Hará una segunda valoración sobre los datos recabados por la puerta. Esta vez más precisa, convocando al consejo de sabios. Y basándose en sus opiniones (las de los expertólogos del forocoches de la época), dará en clavo con tus gustos personales. Eso, y que te conoce como tu madre. Le ayudará a ajusta la firmeza, temperatura, altura…

Y -en el caso de venir acompañado- se asegurará de que estás en condiciones de practicar sexo, y de que el voluntario cumple con tus criterios mínimos (los de verdad, tu listón real. No esas bobadas que pones en tus perfiles de solteros exigentes).

También trae incorporadas nuevas grabaciones de Leticia Sabater (para empezar el día con energía y cierto instinto homicida, y echar la siesta con alegría y asco, mucho asco). Así como nuevas excusas para no ir al trabajo, no tener sexo con tu pareja… etc.

Todo esto que -aún molando cantidubi- se nos viene encima… Nos hace replantearnos si estamos -realmente- preparados para la inteligencia emocional artificial.

 

La rebelión de las máquinas:

 

Un GPS que ya te dice con retintín “recalculando”, o directamente se “encabrona” y te lleva a casa.

Casas que ajustan la estancia a su gusto y no al nuestro.

La entrada de luz en nuestra vivienda, se verá afectada por el estado de ánimo de nuestro hogar.

Escucharás no solo ‘persianazos’, también portazos, cada vez que la casa se ofenda.

Tendrás que dar palique a tu cibercasa por las mañanas, para que no se sienta utilizada.

También te verás en la obligación de preguntar por su día, al llegar (aunque sea tarde, porque las casas 3.0 no duermen).

Tendrás discusiones territoriales, por el control de la tele, y te cambiará de canal, cuando considere que ya llevas mucha telebasura consumida.

Tendrás que aguantar mofas de tu armario, cada vez que -por H o por B- has tenido que modificar el atuendo preparado. (Ya puedes tener una buena excusa, para contrariar al ciberestilista, si no quieres que se viralice un meme contigo y el hashtag #hortera).

Estarás deseando pasar el día fuera de tu casa futurista. Pero no podrás, porque luego te tocará dar explicaciones.

Dejarás de estar al mando en todo, las máquinas controlarán tu vida, como ahora.

Párate y piensa, quién tiene el control ¿ellas o tú?

“Os decís que vosotros estáis al mando, que ellas os obedecen. Vuestra tecnología, vuestras máquinas. Pero, ¿qué haríais sin el coche, sin el teléfono…? ¿Y si todos los aviones… Se parasen?. Hace diez años los ordenadores eran juguetitos caros. Hoy en día la civilización -tal y como la conocemos- se vendría abajo sin ellos. Vivís aterrorizados ante la posibilidad de un apagón, de que no arranque el coche, de que el teléfono no suene. Y construís vuestras vidas, toda vuestra sociedad, de forma que eso no suceda. Todo gira en torno a sus necesidades, no a las vuestras; Si vibran, os sobresaltáis. Si suenan, contestáis. Así que preguntaos, ¿quién está al mando en realidad, vosotros o ellas”**

*Como ya es el segundo guiño haciendo referencia a una serie con derechos de autor 
**Como he transcrito palabra por palabra, por segunda vez el audio de una serie, es de justicia al menos, mencionarla “Manhunt: Unabomber” 

 

Agradecimientos y disculpas:

Las imágenes proceden de Pixabay, que aún siendo un banco de imágenes libres (y donando, de vez en cuando, al autor...) Me veo en la obligación de poner su origen.

Los gif -como veréis- están incrustados desde Giphy. 

Las marcas que menciono, no creo que suponga ningún problema, porque entra dentro de la publicidad gratuita, y no falto al honor ni la verdad. Dejad de engañar a la gente, y se os tomará en serio.

A Leticia Sabater... Ni agua en el desierto.

Hasta la próxima, amigos, amigas, queridas familias. Si después de esto no me echan de Internet, prometo volver con más predicciones futuristas.

Poder bichobola!!

10
Responder:

Por favor, para comentar
avatar
5 Hilo
5 Respuestas al hilo
0 Seguidores
 
Este comentario es, por ahora, el más popular
Este hilo está concurrido, ¡únete!
6 Autores de comentarios
VirginiaCarolPauSantiJose Manuel Autores de comentarios recientes
  Subscríbete  
Más nuevo Más antiguo Más votado
Notificarme de...
Carol
Usuario
Carol

Sin duda, una de las mejores entradas, me he reído muchísimo con tus” desvaríos con lógica” . Creo que lo que comentas parece de risa, pero tiene una parte bastante creíble. Muy fan

Pau
Usuario

Madre mía…. no se si estás como una cabra o eres un genio… jajaja

Santi
Usuario

Me has sacado una sonrisa! Gracias!
¿Sabes?
Google no tiene tantos secretos.
Un Abrazo!

@Gendou_kun
Usuario

Me encanta el sentido del humor que utilizas en tus escritos, me has hecho reir varias veces y a pesar de que estoy de la tecnología, no me parece apropiado que los coches sean autónomos porque me gustan demasiado y conducirlos es una experiencia maravillosa.

Vanessa
Usuario

Jolines, te estás convirtiendo en toda una reportera de investigación… pronto te veo trabajando en una cadena española que hace “periodismo del bueno” :-p

RELACIONADAS:

arnidol humor campaña
Virginia

ARNIDOL | UN PASO MÁS EN EL MARKETING DE AFILIACIÓN

El marketing de Afiliación consiste -básicamente- en la publicidad indirecta de las marcas, productos, servicios… Llevada a cabo por afiliados. “ARNIDOL, UN PASO MÁS EN EL MARKETING DE AFILIADOS” -CUANDO LA ÉTICA SE INTERPONE EN TU AFÁN DE GANAR PERRAS- ¿SON CRUELES O UNOS PIONEROS? El nuevo programa de afiliación que utilizan, ha creado esta campaña: “A las madres que superen los 50 referidos, se les ofrecerá la posibilidad de patrocinio” *El menor, que tendrá que llevar la marca visible (Arnido, no el golpe) y un chip de cookies instalado en la zona que se golpeé con más frecuencia…

Seguir leyendo »
MURCIANOS MARIE KONDO
Virginia

CIENTÍFICOS MURCIANOS DESCIFRAN EL ENIGMA DE LA ÚLTIMA LÍNEA | GRACIAS A MARIE KONDO

Buenas noticias para las gentes miopes. Y grandes avances en el mundo de la Medicina en general y la Oftalmología, en particular. Un grupo de científicos murcianos, han logrado descifrar uno de los mayores enigmas de la humanidad. Desde que se desarrollara la primera prueba de agudeza visual, han pasado décadas, sin que nadie fuese capaz de escudriñar, qué coño ponía en la última línea. Al tratarse de tablas estandarizadas, que se han ido fotocopiando y a lo largo de estos años. Y dado que las fotocopias no han logrado grandes avances en lo que a calidad se refiere, cada vez se ha ido emborronando más. Hasta llegar a lo que ahora se puede ver en cada consulta y/o óptica.

Seguir leyendo »
 
madresfera 2018
Ir arriba